lunes, 27 de agosto de 2012
viernes, 24 de agosto de 2012
Curso "Herramientas para la Búsqueda de Empleo"
Hoy se esta desarrollando el taller "Herramientas para la búsqueda de empleo" dentro del Centro de Estudios Padre Carlos Mujica".
EL mismo esta organizado por la Bolsa de Trabajo y Estrategia Global. El taller busca fortalecer estrategias para la búsqueda de empleo para el trabajador teniendo en cuenta el mercado laboral y los requerimientos de las empresas.
La participación, a pesar del día, ha sido bastante importante. Se ha distribuido material de referencia con los diferentes pasos que un trabajador debe tener en cuenta a la hora de decidir buscar trabajo.
Felicitamos a Miguel Angel por la iniciativa.
EL mismo esta organizado por la Bolsa de Trabajo y Estrategia Global. El taller busca fortalecer estrategias para la búsqueda de empleo para el trabajador teniendo en cuenta el mercado laboral y los requerimientos de las empresas.
La participación, a pesar del día, ha sido bastante importante. Se ha distribuido material de referencia con los diferentes pasos que un trabajador debe tener en cuenta a la hora de decidir buscar trabajo.
Felicitamos a Miguel Angel por la iniciativa.
miércoles, 22 de agosto de 2012
Con el Centro de Estudios nos vamos al Club River Plate
Promoviendo el deporte y su historia llevaremos un contingente de pibes y pibas de las barriadas malvinenses al Club Atlético River Plate.
Tratando de incentivar a los niños en las prácticas deportivas, se realizará un recorrido por las instalaciones y un reconocimiento de las diferentes disciplinas.
Además se recorrerá el museo del centenario club, donde los pibes/pibas tomarán contacto con la historia deportiva.
La visita es una gentileza de afiliados del club para con los sectores más humildes de Malvinas Argentinas
Tratando de incentivar a los niños en las prácticas deportivas, se realizará un recorrido por las instalaciones y un reconocimiento de las diferentes disciplinas.
Además se recorrerá el museo del centenario club, donde los pibes/pibas tomarán contacto con la historia deportiva.
La visita es una gentileza de afiliados del club para con los sectores más humildes de Malvinas Argentinas
Centro de Estudios Padre Mujica
FTNyP
sábado, 18 de agosto de 2012
Independencia Tecnólogica
Por Pablo Fontdevila *Apostar a la autonomía tecnológica, como lo está haciendo el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, significa no sólo avanzar en la sustitución de importaciones para mejorar la balanza comercial, sino también promover la investigación científica aplicada a la industria, el desarrollo de altas capacidades profesionales en los trabajadores y como dimensión fundamental, propender a la generación de capital intelectual.
Hay diversos ejemplos de políticas que se mueven en esta dirección. El Programa Conectar Igualdad ha alentado la participación de la industria argentina en el ensamblado, producción e integración de microcomponentes (CKD) en netbooks y servidores y se proyecta mas allá, si observamos que nuestro país comenzará a producir baterías de litio, como un verdadero hito en la producción nacional de bienes electrónicos. Argentina posee importantes reservas de ese mineral con un bajo costo de extracción y serán clave para la fabricación de teléfonos celulares y computadoras y en un futuro tendrán relevancia significativa para la industria automotriz (automóviles híbridos y eléctricos).
El punto culminante de esa estrategia debería ser afrontar el desafío de diseñar y fabricar en Argentina los microprocesadores (chips) que son el “cerebro” de los bienes en todas las cadenas productivas de alta tecnología. En este sueño están comprometidos organismos públicos como el Ministerio de Industria, el INTI y la Fundación Sadosky, la Universidad Nacional del Sur y el Invap.
Pero al mismo tiempo, Conectar Igualdad ha puesto en manos de los jóvenes argentinos de todo el país computadoras con software de simulación y facilita el acceso a Internet en las escuelas, para abrir nuevas posibilidades cognitivas, reducir las brechas digitales entre grupos socio-económicos y mejorar la formación profesional de los futuros trabajadores.
Porque si queremos mirar críticamente los paradigmas tecnológicos imperantes, así como los condicionamientos políticos de países con posiciones monopólicas en el mercado, debemos promover iniciativas de investigación e innovación, para eludir los sobrecostos de esa oferta monopólica, generando conocimientos y productos originales en el país.
Frente al escepticismo que difunden sectores vinculados con la importación o la crítica de economistas neoliberales, corresponde señalar que es cierto que los esfuerzos presentes revisten para el Estado un costo fiscal importante, y que tal vez sea necesario mensurarlo y evaluarlo frente a otras alternativas pero, ¿estamos analizando racionalmente las cosas?
¿Tenemos acaso un método de evaluación de los impactos fiscales relativos que incluya debidamente ponderados los beneficios de distinto orden que la industrialización trae aparejados? ¿Podemos poner en la balanza cuánto cuesta sostener programas sociales que atienden a sectores vulnerables o desocupados? ¿Es posible medir cuánto ahorraríamos en el sistema público y privado de salud con pleno empleo? Y finalmente, ¿podemos ponderar el valor también intangible del potencial creativo y productivo de recursos humanos experimentados, así como el del conocimiento científico y tecnológico acumulado y disponible para nuevas aventuras productivas y sociales?
La alianza “Estado, ciencia e industria”, acompañada de políticas de repatriación de científicos y de mayores inversiones en laboratorios, instalaciones y salarios ha demostrado una genuina capacidad innovadora en diversas materias, como la clonación y otros campos de la biotecnología y la producción agrícola, así como en la fabricación de satélites, radares y reactores nucleares.
Pero éste es un desafío de todos. Por eso en Tecnópolis se está vinculando estrechamente en el imaginario popular la economía y la tecnología. Es esta visión, la de un país con una distribución cada vez más equitativa de la riqueza y del conocimiento, la que nos puede permitir trazar y recorrer el camino hacia una nación económica, política y tecnológicamente independiente.
* Universidad Nacional de Tres de Febrero.
Original en http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-201308-2012-08-18.html
Hay diversos ejemplos de políticas que se mueven en esta dirección. El Programa Conectar Igualdad ha alentado la participación de la industria argentina en el ensamblado, producción e integración de microcomponentes (CKD) en netbooks y servidores y se proyecta mas allá, si observamos que nuestro país comenzará a producir baterías de litio, como un verdadero hito en la producción nacional de bienes electrónicos. Argentina posee importantes reservas de ese mineral con un bajo costo de extracción y serán clave para la fabricación de teléfonos celulares y computadoras y en un futuro tendrán relevancia significativa para la industria automotriz (automóviles híbridos y eléctricos).
El punto culminante de esa estrategia debería ser afrontar el desafío de diseñar y fabricar en Argentina los microprocesadores (chips) que son el “cerebro” de los bienes en todas las cadenas productivas de alta tecnología. En este sueño están comprometidos organismos públicos como el Ministerio de Industria, el INTI y la Fundación Sadosky, la Universidad Nacional del Sur y el Invap.
Pero al mismo tiempo, Conectar Igualdad ha puesto en manos de los jóvenes argentinos de todo el país computadoras con software de simulación y facilita el acceso a Internet en las escuelas, para abrir nuevas posibilidades cognitivas, reducir las brechas digitales entre grupos socio-económicos y mejorar la formación profesional de los futuros trabajadores.
Porque si queremos mirar críticamente los paradigmas tecnológicos imperantes, así como los condicionamientos políticos de países con posiciones monopólicas en el mercado, debemos promover iniciativas de investigación e innovación, para eludir los sobrecostos de esa oferta monopólica, generando conocimientos y productos originales en el país.
Frente al escepticismo que difunden sectores vinculados con la importación o la crítica de economistas neoliberales, corresponde señalar que es cierto que los esfuerzos presentes revisten para el Estado un costo fiscal importante, y que tal vez sea necesario mensurarlo y evaluarlo frente a otras alternativas pero, ¿estamos analizando racionalmente las cosas?
¿Tenemos acaso un método de evaluación de los impactos fiscales relativos que incluya debidamente ponderados los beneficios de distinto orden que la industrialización trae aparejados? ¿Podemos poner en la balanza cuánto cuesta sostener programas sociales que atienden a sectores vulnerables o desocupados? ¿Es posible medir cuánto ahorraríamos en el sistema público y privado de salud con pleno empleo? Y finalmente, ¿podemos ponderar el valor también intangible del potencial creativo y productivo de recursos humanos experimentados, así como el del conocimiento científico y tecnológico acumulado y disponible para nuevas aventuras productivas y sociales?
La alianza “Estado, ciencia e industria”, acompañada de políticas de repatriación de científicos y de mayores inversiones en laboratorios, instalaciones y salarios ha demostrado una genuina capacidad innovadora en diversas materias, como la clonación y otros campos de la biotecnología y la producción agrícola, así como en la fabricación de satélites, radares y reactores nucleares.
Pero éste es un desafío de todos. Por eso en Tecnópolis se está vinculando estrechamente en el imaginario popular la economía y la tecnología. Es esta visión, la de un país con una distribución cada vez más equitativa de la riqueza y del conocimiento, la que nos puede permitir trazar y recorrer el camino hacia una nación económica, política y tecnológicamente independiente.
* Universidad Nacional de Tres de Febrero.
Original en http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-201308-2012-08-18.html
Jubilados del Centro de Estudios Padre Carlos Mujica
Centro de Estudios. El Centro de Estudios Padre Carlos Mujica desarrolla actividades con Jubilados y Pensionados en Malvinas Argentinas. Con este fin publicamos TURISMO para la 3ra Edad.
Esta oportunidad el destino sera BARILOCHE. Su organizadora es Mercedes Miño, una jubilada con amplia experiencia en viajes y turismo, pero también conocedora como pocas de la obra social IOMA.
Esperamos cubrir sus expectativas, llamala a 02320-487517
Esta oportunidad el destino sera BARILOCHE. Su organizadora es Mercedes Miño, una jubilada con amplia experiencia en viajes y turismo, pero también conocedora como pocas de la obra social IOMA.
Esperamos cubrir sus expectativas, llamala a 02320-487517
jueves, 16 de agosto de 2012
El neoliberalismo es para los tontos
Por Sergio fernández Novoa. “El liberalismo es para los tontos. Planifica el estado o planifican los monopolios”. La sentencia, tan socarrona como sabia, pertenece a Juan Domingo Perón. Con una sonrisa pícara, el General sentaba las bases de una discusión que hoy mantiene su vigencia: quién conduce el proceso económico y cuál es el rol de los gobiernos en él.
Cristina Fernández de Kirchner actualizó esa discusión en un contexto donde el rasgo central del capitalismo no es la producción sino un “capitalismo del casino, el especulativo, basado en salvar bancos y no en salvar a las sociedades”, según sus propias palabras.
En el marco del seminario “Políticas para superar el endeudamiento soberano”, y con el economista y premio Nobel Joseph Stiglitz en primera fila, la Presidenta subrayó los ejes del proyecto nacional para la etapa actual.
Esos ejes son tres: la centralidad de la política sobre la tiranía de la economía y sus tecnócratas; el rol estratégico del Estado en la construcción de un modelo productivo con inclusión social; y el abandono definitivo de las políticas de ajuste y endeudamiento irracional que conducen al precipicio, tal como quedó demostrado en la Argentina de los noventa y en la Europa actual.
Retomando aquellos conceptos de Perón, Cristina fue clara y didáctica: “si las decisiones no la toman los presidentes, las toman los bancos”. Es decir, si los gobiernos no ejercen el poder soberano delegado por el pueblo, gobierna el sistema financiero, “el mercado”, el poder económico.
En ese marco se inscribe la política de desendeudamiento desarrollada desde 2003 en nuestro país. Por eso cobra especial importancia la presión que ejercen sobre la Argentina quienes, por intereses inconfesables o incapacidad, ven la panacea en un nuevo proceso de endeudamiento externo.
La Presidenta recordó que la Argentina sólo se va a endeudar “en la medida en que las tasas nos convengan y sean para proyectos de infraestructura”. Es decir, sin pagar montos que rozan la usura, como las que se quieren imponer a la Argentina en el mercado externo. Cabe señalar, que a nuestro país se le exige más que, por ejemplo, a España, en lo que no es otro cosa que un intento de disciplinamiento al poder económico-financiero internacional.
En vinculación con el problema de la deuda aparecen las políticas recesivas, basadas en los recortes y el desmantelamiento de las políticas sociales. Es absurdo suponer que el elevado endeudamiento que hoy registran países como España, Grecia o Italia va a resolverse con ajuste.
La Argentina parida en el 2003 es el mejor ejemplo del camino inverso: sostuvo la demanda de productos con valor agregado (trabajo y producción nacional) y generó un círculo virtuoso que derivó en crecimiento e inclusión social.
Como dijo Cristina, es irracional el “capitalismo especulativo basado en salvar a los bancos y no en salvar a las sociedades”. La pregunta de la titular del Ejecutivo Nacional es la misma que se hacen los casi dos millones de españoles que hoy no tienen ni siquiera un subsidio de desempleo: “para qué quieren salvar a los bancos si encuentran a la gente muerta de hambre”.
Ante los desafíos que planteó el neoliberalismo en los últimos treinta y cinco años, los gobiernos populares suramericanos asumieron deciciones orginales. Urgidos por la coyuntura, encontraron respuestas a las demandas inmediatas de los pueblos condenados al hambre y la exclusión.
Ahora, cuando los procesos se consolidan y las necesidades no son tan acuciantes, es prioritario elaborar un marco conceptual más amplio que fije los objetivos estratégicos y sitúe las políticas coyunturales en una perspectiva mucho más amplia.
Aquí está el reto de la etapa: “el gran problema que estamos teniendo en la política es no encontrarle el marco teórico al posneoliberalismo” porque “siempre hubo un marco teórico asociado a determinado sistema de poder político del mundo”, CFK.
“El principal drama es que no tenemos un marco teórico dentro de la política y para los políticos, porque si no toman decisiones” quienes ejercen los gobiernos “las decisiones las toman los mercados o los directorios de los bancos”. El desafío esta planteado. Y el tiempo apremia.
Cristina Fernández de Kirchner actualizó esa discusión en un contexto donde el rasgo central del capitalismo no es la producción sino un “capitalismo del casino, el especulativo, basado en salvar bancos y no en salvar a las sociedades”, según sus propias palabras.
En el marco del seminario “Políticas para superar el endeudamiento soberano”, y con el economista y premio Nobel Joseph Stiglitz en primera fila, la Presidenta subrayó los ejes del proyecto nacional para la etapa actual.
Esos ejes son tres: la centralidad de la política sobre la tiranía de la economía y sus tecnócratas; el rol estratégico del Estado en la construcción de un modelo productivo con inclusión social; y el abandono definitivo de las políticas de ajuste y endeudamiento irracional que conducen al precipicio, tal como quedó demostrado en la Argentina de los noventa y en la Europa actual.
Retomando aquellos conceptos de Perón, Cristina fue clara y didáctica: “si las decisiones no la toman los presidentes, las toman los bancos”. Es decir, si los gobiernos no ejercen el poder soberano delegado por el pueblo, gobierna el sistema financiero, “el mercado”, el poder económico.
En ese marco se inscribe la política de desendeudamiento desarrollada desde 2003 en nuestro país. Por eso cobra especial importancia la presión que ejercen sobre la Argentina quienes, por intereses inconfesables o incapacidad, ven la panacea en un nuevo proceso de endeudamiento externo.
La Presidenta recordó que la Argentina sólo se va a endeudar “en la medida en que las tasas nos convengan y sean para proyectos de infraestructura”. Es decir, sin pagar montos que rozan la usura, como las que se quieren imponer a la Argentina en el mercado externo. Cabe señalar, que a nuestro país se le exige más que, por ejemplo, a España, en lo que no es otro cosa que un intento de disciplinamiento al poder económico-financiero internacional.
En vinculación con el problema de la deuda aparecen las políticas recesivas, basadas en los recortes y el desmantelamiento de las políticas sociales. Es absurdo suponer que el elevado endeudamiento que hoy registran países como España, Grecia o Italia va a resolverse con ajuste.
La Argentina parida en el 2003 es el mejor ejemplo del camino inverso: sostuvo la demanda de productos con valor agregado (trabajo y producción nacional) y generó un círculo virtuoso que derivó en crecimiento e inclusión social.
Como dijo Cristina, es irracional el “capitalismo especulativo basado en salvar a los bancos y no en salvar a las sociedades”. La pregunta de la titular del Ejecutivo Nacional es la misma que se hacen los casi dos millones de españoles que hoy no tienen ni siquiera un subsidio de desempleo: “para qué quieren salvar a los bancos si encuentran a la gente muerta de hambre”.
Ante los desafíos que planteó el neoliberalismo en los últimos treinta y cinco años, los gobiernos populares suramericanos asumieron deciciones orginales. Urgidos por la coyuntura, encontraron respuestas a las demandas inmediatas de los pueblos condenados al hambre y la exclusión.
Ahora, cuando los procesos se consolidan y las necesidades no son tan acuciantes, es prioritario elaborar un marco conceptual más amplio que fije los objetivos estratégicos y sitúe las políticas coyunturales en una perspectiva mucho más amplia.
Aquí está el reto de la etapa: “el gran problema que estamos teniendo en la política es no encontrarle el marco teórico al posneoliberalismo” porque “siempre hubo un marco teórico asociado a determinado sistema de poder político del mundo”, CFK.
“El principal drama es que no tenemos un marco teórico dentro de la política y para los políticos, porque si no toman decisiones” quienes ejercen los gobiernos “las decisiones las toman los mercados o los directorios de los bancos”. El desafío esta planteado. Y el tiempo apremia.
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